Cuestión de definiciones

Desde que la campaña mediática contraria al Gobierno del Frente Sandinista de Liberación Nacional se desató con toda su fuerza, 18 de abril del 2018, ha sido recurrente el uso de ciertas definiciones para generar conceptos (ideas) con el propósito de construir y destruir figuras e instituciones. Aquí cabe diferenciar que concepto es la idea que se concibe a partir de las palabras que se utilizan en el discurso o habla natural. Mientras que definición es la aclaración racional y precisa del significado de una palabra.

La diferenciación pragmática expuesta ha sido precisa debido a que en el intento del golpe de estado blando en Nicaragua se han utilizado palabras de forma indiscriminada sin poner atención en sus significados. Es así que, palabras como pueblo, estado, gobierno, auto convocación, insurrección, revolución, genocidio, saltan al oído de la población, de forma premeditada, sin que existan la condiciones para su utilización. Dicho de otro modo, el objetivo de la utilización de las palabras es generar confusión en el pueblo de Nicaragua y la comunidad internacional con respecto a la situación en el país. Por tanto, ha sido preciso el análisis del discurso en el contexto como herramienta para desentrañar el propósito de la utilización de dichas palabras. En las siguiente líneas se definirá cada palabra, en cuestión, con el objetivo de eliminar las falsedades producto de la utilización inadecuada e irresponsable de las palabras.

La primera palabra a enfrentarse es Pueblo, la cual se considera una palabra totalmente ambigua, puesto que puede designar a grupos poblacionales de una localidad, región o país. También se utiliza la palabra para definir a una localidad o comunidad rural. Entonces, cuando se dice que el pueblo quiere esto o lo otro se debe, forzosamente, describir qué sector poblacional o qué porcentaje poblacional representa esa palabra. No se puede hablar de la totalidad de un pueblo cuando no se posee la representatividad de éste. Por consiguiente, se debe cuestionar: ¿Quién y cómo posee la representatividad del pueblo?

La segunda y tercera palabra tiene una relación jurídica intrínseca. El Estado debe entenderse como la organización política y jurídica en un territorio determinado, dicho de manera simplificada son los diferentes poderes e instituciones que conforman una sociedad: Judicial, Ejecutivo, Legislativo, Electoral, etc. En lo que se refiere a la palabra Gobierno se define como el administrador o coordinador de los poderes del estado bajo la figura del presidente (poder ejecutivo).

A como es bien conocido por todos, el pueblo a través del sufragio universal (votos en las elecciones) nombra a sus representantes para el poder ejecutivo (presidente, vicepresidente) y poder legislativo (asamblea nacional). Por consiguiente, los únicos representantes del pueblo y que pueden hablar en nombre del pueblo o sectores poblacionales son la asamblea nacional y principalmente el gobierno en su carácter de jefe del estado. La oposición golpista ha tomado ambas definiciones, estado y gobierno, como sinónimo para generar una ruptura de las instituciones, al acusar al gobierno de criminal o al estado de opresor sin pruebas verdaderas, basándose en imágenes manipuladas y hablando en nombre del pueblo, atribución que no le corresponde.

La auto convocación se define como sinónimo de espontaneidad, es algo así como si hubiera un inconsciente colectivo de donde saliera la convocatoria. Dicho de otro modo, como si un grupo o sector poblacional ante ciertos actos que considere inadecuados se reuniera sin plan alguno a demandar lo mismo. Importante mencionar es que para que exista la auto convocatoria no tendría que haber líderes. Esto no ha ocurrido en Nicaragua desde el incendio en la reserva Indio Maíz se ha venido utilizando este término para definir las manifestaciones de grupos con líderes bien organizados y no espontáneos.

Después la palabra auto convocados ha aparecido para definir a los protestantes que dicen no tener líderes, pero que tienen representantes en el dialogo nacional. En este momento es importante señalar que las atribuciones para un líder o representante son las mismas (véase en los diccionarios de español), por lo tanto, líder es lo mismo que representante. Hasta aquí el mito de los auto convocados, no hay auto convocados. Entonces ¿Por qué utilizar la palabra auto convocados? La respuesta es sencilla: porque los líderes, representantes u organizadores quieren evadir la responsabilidad si algo sale mal y echarle la culpa a sus seguidores ante los brotes de violencia terrorista que han perpetrado la organización. En definitiva la palabra auto convocados sólo es una forma de protección para los líderes o representantes.

En lo que respecta a la palabra insurrección, según la Asociación de Academias de la Lengua Española, se define como Levantamiento, sublevación o rebelión de un pueblo, de una nación, etc. Es interesante, entonces, conocer qué grupo poblacional o qué porcentaje de la población representan estos “auto convocados”, sabiéndose que al ser representantes de un grupo no existe la auto convocación. También, interesaría saber qué instrumentos de medición utilizaron para decir “los auto convocados” que hablan en nombre del pueblo. ¿De qué pueblo hablan: del pueblo que vive en zonas residenciales y hace vacaciones en el exterior o del pueblo de a pie, trabajador de la zonas francas, del pulpero o comerciante de los mercados populares, del obrero, del campesino, etc.?

Al no poder explicar estos grupos de oposición la interrogante antes planteada se puede decir: 1) La oposición posee líderes, no son auto convocados. 2) No representan al pueblo, sino a intereses particulares, partidarios o de su organización. Por tanto, es un abuso el hablar en nombre de un pueblo que no representan. 3) No existe en Nicaragua un proceso insurreccional por no contar con el respaldo de la población.

Desde el primer día de la instauración del diálogo nacional uno de los sacerdotes presentes estableció que en Nicaragua se estaba ante una revolución pacífica, dos elementos totalmente debatibles. La revolución en lo que se refiere a naciones es el cambio abrupto de modelo político, económico y social, eso no está siendo propiciado por la oposición. Se podría añadir a la definición la revolución deberá presentar un programa estructural de cambios. Esto es mencionado en alusión al Programa histórico del FSLN, presentado al pueblo de nicaragüense en 1969. ¿Qué programa presentan estos grupos para el pueblo de Nicaragua? La orden de estos grupos es solamente decir que salga “Daniel y Rosario”, eso no es ningún programa, es un intento de golpe de estado blando.

La única revolución vigente en Nicaragua es la Revolución Popular Sandinista, la cual rompió con los modelos poscoloniales en 1979 y hasta el día de hoy sigue su proceso de perfeccionamiento, a través del consenso político, económico y social. En lo que respecta al pacifismo de los manifestantes, bastaría con ver las redes sociales, sus intervenciones en el diálogo nacional para comprobar el odio que siembran, acompañados de las imágenes de torturas y asesinatos que ellos mismos difunden. Mientras el Sandinismo se llena de alabanzas, oraciones y en estas horas procura en todo momento sacar lo mejor del revolucionario, el amor.

Es imperante ocuparse de la palabra genocidio, puesto que su utilización atenta contra la integridad de los grupos poblacionales que sí han sido víctimas de ésta. Cito íntegro la definición de la Real Academia Española (RAE): Exterminio o eliminación sistemática de un grupo humano por motivo de raza, etnia, religión, política o nacionalidad.

¿A qué “raza” específica pertenece el pueblo de Nicaragua? Creo que la respuesta a esta pregunta es simple: Los nicaragüenses en mayoría somos mestizos, sin olvidar a las comunidades aborígenes y afrodescendientes de la diversas latitudes de Nicaragua. Otra pregunta que se debe reflexionar para contrarrestar las mentiras de la oposición es ¿Qué grupo étnico, político o religioso está siendo exterminado en Nicaragua? La respuesta es ningún grupo está siendo exterminado en Nicaragua por parte del gobierno. En contra parte la Militancia Sandinistas está siendo agredida, despreciada, torturada y asesinada cruelmente por pensar distinto al monopolio de la fuerza que esta ejerciendo la derecha golpista en Nicaragua. En resumidas cuentas se puede ver la utilización de esta palabra para crear un circo mediático e imponer el terror en la población haciendo creer que es el gobierno el agresor. La verdad es que la palabra genocidio no cabe en el contexto, por lo menos no en el actuar del gobierno.

Algo que la oposición golpista dice continuamente es que en Nicaragua se ha negado el derecho a la libre manifestación, totalmente falso. Lo que ha ocurrido es una muestra fidedigna de como estos grupos se aprovecharon de su derecho a la manifestación y lo convirtieron en libertinaje absolutista (la verdad la creen tener sólo ellos), puesto que de la manifestación pasaron al caos, al terror, al odio, al asesinato, a cometer crímenes de lesa humanidad. Ningún derecho humano es absoluto, salvo el de la vida, puesto que todos los derechos deben ser regulados para que no violenten los demás derechos. Dicho de otro modo, el derecho a la protesta (manifestación) no tiene que atentar contra el derecho a la salud, la educación, el trabajo, la libertad de expresión, la alimentación, la libre circulación, etc. Aquí se debe valorar ¿Quiénes desde 18 de abril del 2018 están violando los derechos de los y las nicaragüenses? Y la respuesta real es la oposición golpista.

Es importante señalar que se han utilizado otras palabras y epítetos para intentar desprestigiar al gobierno de Nicaragua, presidido por el Comandante Daniel Ortega y la Compañera Rosario Murillo, pero la mentira y el odio no han calado en los corazones de los nicaragüenses y la comunidad internacional, y a estas alturas la moral del FSLN se ha convertido en símbolo de paz y reconciliación, como la que se ha tenido con los hermanos de la resistencia.

En resumen se puede afirmar que los únicos facultados para hablar en nombre del pueblo de Nicaragua es el Gobierno, quien también dirige el estado. Que la auto convocación no existe, puesto que poseen líderes y el único objetivo de utilizar la palabra auto convocados es no aceptar las responsabilidades de sus actos terroristas y criminales. Además, el pueblo de Nicaragua no esta insurreccionado, puesto que la oposición golpista carece de legitimidad para erigirse como símbolo o voz del pueblo. Tampoco existe una revolución pacífica en Nicaragua, al carecer los golpistas de apoyo popular y de un verdadero programa de gobierno, además del uso del terror, vandalismo, asesinato y la fuerza para imponer sus ideas, lo que quita la imagen de lo pacífico. La única revolución vigente es la Revolución Popular Sandinista. Por último, la palabra genocidio que en todo momento utilizan los golpistas no cabe en el contexto, sin embargo se debiese prestar especial atención a lo que los golpistas están haciendo con la Militancia Sandinista al cometer delitos en contra de ellos por pensar diferente.

Las máscaras han caído y las ideas están regresando a su cause natural del amor, negándose al odio. El FSLN se encuentra organizado para la defensa de la revolución, el verdadero pueblo quien ha dado su voto por este gobierno está a la espera de una salida pacífica, dialogada, consensuada. Nuestros jóvenes que han sido manipulados por la dictadura de los medios de comunicación y los golpistas dejaron de escuchar los cantos de sirena. Por tanto, tenemos que apoyar a nuestra juventud llamándolos a la reflexión, explicándoles las definiciones, no dejando que el odio infundido los consuma. Toda la confusión inicial se esta aclarando, el uso inadecuado de las palabras para generar desorden y caos ha sido cuestión de definiciones.

–Jeremy Cerna
19 de Junio 2018
Berlín, Alemania.

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